domingo, 29 de agosto de 2010

Desde el Yankee Stadium

Como es ya de conocimiento para el lector de este blog, soy fanático de los New York Yankees, si lo sé nadie es perfecto. En estos días visite la ciudad para ver 2 partidos en el nuevo Yankee Stadium. Una estructura impresionante con un costo de $1,500 millones.

Y mientras me divertía no podía dejar de pensar en George “The Boss” Steinbrenner quien fuera dueño de los Yankees desde 1973. Steinbrenner murió el 13 de julio de 2010 a los 80 años. Bajo su dirección los Yankees ganaron 7 series mundiales y pasaron de ser una franquicia con un valor de $8.8 millones a una de $1,500 millones. El logo de los Yankees es posiblemente el más conocido mundialmente.

Pero volvamos a George, este fue un hombre poderoso, obtuvo fama y fortuna. Fue tan respetado como temido y el dinero nunca fue problema. Pero su tiempo ya paso como han pasado otros atreves de la historia y como pasaran después de él.

Vanidad de vanidades, dice el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho recibe el hombre de todo el trabajo con que se afana bajo el sol? Una generación va y otra generación viene, mas la tierra permanece para siempre.
Eclesiastés 1:2-4

En el tiempo que el vivió construyo un imperio, amaso una fortuna, se hizo un nombre que a muchos les parecerá inmortal, pero. ¿De qué le sirvió? y es que el tiempo del hombre es uno corto, no importa cuánto tiempo vivamos nunca será lo suficiente. Por lo tanto hay que saber vivir sabiamente.

Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? Pues ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?
Marcos 8:36-37

Y, realmente cuanto importara en 100 años lo que él hizo, lo que logro. Por que como bien dijo el rey Salomón.

El fin de todo el discurso oído es este: Teme á Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra á juicio, el cual se hará sobre toda cosa oculta, buena ó mala.
Eclesiastés 12:13-14

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