domingo, 28 de marzo de 2010

¿Conejo de que?

Alguna vez se ha preguntado ¿que tiene que ver la resurrección de nuestro Señor Jesucristo y los conejos que dejan huevos escondidos?

El Conejo de Pascua es un personaje mítico infantil perteneciente a las culturas germánicas y posteriormente a las anglosajonas.

Desde antes de Cristo, el conejo era un símbolo de la fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté, a quien además estaba dedicado el mes de abril. En alusión a esa diosa, en algunos países a la festividad de pascua se la denomina Easter.

The Westminster Dictionary of the Bible (El diccionario Westminster de la Biblia) declara que Easter era “originalmente la festividad de primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz y de la primavera, a quien se conocía en anglosajón por Easter. Ya en el siglo VIII los anglosajones habían transferido dicho nombre a la fiesta cristiana designada para celebrar la Resurrección de Cristo.

Una leyenda da explicación a la existencia del “conejo de pascua”:
Dice que un conejo estuvo encerrado en el sepulcro junto a Jesús y presenció su resurrección. El conejo al salir de la cueva junto con Jesús, fue el mensajero que comunicó a todos la buena nueva, regalando huevos pintados.

Queda claro que esta tradición no es una cristiana y la misma rinde honra al religiones paganas. Así que si vez a alguien que en genuina ignorancia esta participando de la misma se un faro de luz y edúcalo.

Para terminar voy a poner los versículos bíblicos que hablan sobre conejos por si sientes curiosidad. Y te darás cuenta que nada tienen que ver con esta tradición.

También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.
Levítico 11:5

Pero éstos no comeréis de los que rumian, o tienen uña hendida: camello, y liebre, y conejo, porque rumian, más no tienen uña hendida, os serán inmundos;
Deuteronomio 14:7

Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos.
Salmos 104:18

Los conejos, pueblo nada esforzado, y ponen su casa en la piedra:
Proverbios 30:26

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